miércoles, 18 de octubre de 2017

Arroz con naranja y azafrán.




Hay un blog que miro mucho, porque me encantan sus recetas y sus fotos y allí la vi ¡fue un amor a primera vista! Y decidí hacerla aunque un poco simplificada. No dejéis de pasar a echar un vistazo seguro que repetiréis la visita.

Es un postre original, sencillo, se hace en apenas media hora, es nutritivo, sin grasa ni demasiado azúcar…en fin, todo ventajas.



Necesitamos por persona:
Un pocillo de arroz.
Dos o tres naranjas, mejor ecológicas.
Dos o tres cucharillas de azúcar.
Unas hebras de azafrán.
Unas tiritas de piel de naranja.

Empezamos poniendo el arroz a hervir en agua con una pizca de sal durante unos 5 minutos.

Aprovechamos para lavar muy bien una naranja y sacar unas tiritas de piel sin nada de la parte blanca. Hacemos el zumo.

Cuando pasen los 5 minutos escurrimos el arroz y lo ponemos a cocer en el zumo con las tiritas de piel y unas hebras de azafrán, durante unos 15 minutos.

Pasado ese tiempo el arroz estará bien tierno; lo quitamos del fuego, añadimos el azúcar y damos unas vueltas para que se disuelva. La cantidad de azúcar dependerá de lo ácido que esté el zumo y sobre todo de cómo de dulce os guste.

Separamos las tiritas de piel para adornar.

Servimos y adornamos.


Puse un poquito de chocolate negro rallado, me parece una buena combinación: chocolate y naranja.


                                         ¡Y listo!
 

 

domingo, 15 de octubre de 2017

Garbanzos marineros.




Es este un plato de cuchara completo y saludable, de esos que apetecen en cuanto empieza a refrescar.

Mezclar una legumbre con marisco y un sofrito de verduras es hacer un plato de éxito asegurado.

Este guiso es un poco laborioso no porque sea difícil, que no lo es sino porque tiene varios pasos que hay que hacer por separado y después juntarlo todo.



Necesitamos para cada ración:
Garbanzos, unos 100g.
Tres langostinos grandes o 4/5 más pequeños.
Mejillones, 6 u 8.
Una zanahoria y ½ cebolla.
Aceite de oliva y sal.

Sofrito: ½ pimiento verde, 1 cebolla mediana, una rebanada de pan o ½ según el tamaño, ½ cucharadita de pimentón dulce y 100g de tomate triturado.

Empezamos poniendo los garbanzos a remojo la noche anterior a cocinar el plato.

Necesitamos hacer un caldo de pescado: pelamos los langostinos; ponemos en una pota un poco de aceite y las cabezas y cascaras de los langostinos y sofreímos hasta que cojan un color fuerte; añadimos agua y dejamos cocer unos 15 minutos.

Apretamos bien las cabezas para que suelten todo su sabor y colamos el caldo.

Limpiamos bien las valvas de los mejillones y los abrimos en una pota con muy poca agua. Sacamos los mejillones de la valva y los reservamos cubiertos con el caldo, colado, que haya soltado.

Escurrimos los garbanzos del agua de remojo y los ponemos a cocer con el caldo de langostino que tenemos y una pequeña cantidad del caldo de los mejillones; es necesario que estén bien cubiertos. Ponemos además una zanahoria pelada y un trozo de cebolla.

Tened cuidado con la sal porque el caldo de los mejillones suele estar salado.

El tiempo de cocción de los garbanzos es variable ya que depende de la calidad de la legumbre, también de si lo hacéis en la olla rápida o en la tradicional; ahí que probar y comprobar.

Mientras se cuecen los garbanzos vamos preparando un sofrito que la siguiente manera:
Picamos muy menudo ½ pimiento verde y una cebolla mediana, sofreímos hasta que empiece a estar blando. Agregamos la tostada de pan y el pimentón para que se frían; Añadimos el tomate y seguimos sofriendo hasta que espese y el pan se haya deshecho.

Juntamos el sofrito con los garbanzos cocidos y escurridos y vamos añadiendo caldo hasta cubrirlos; dejamos cocer despacio todo junto unos 10/15 minutos.

En una sartén con un poco de aceite  hacemos los langostinos, 1 minuto por cada lado.

Añadimos al guiso los langostinos y los mejillones, apagamos, tapamos y dejamos reposar 5 minutos antes de servir.

Espolvoreamos un poco de perejil picado y ¡listo!


                                            ¡Y listo!