viernes, 30 de septiembre de 2016

Crema de alubias blancas (fabes de la Granja).





Para un primer plato o una cena; las legumbre bien cocinadas, con poca grasa y como en esta ocasión pasadas por el pasapuré no es un plato indigesto ni de digestión difícil.

Necesitamos:
Alubias blancas, unos 100g por ración.
Dos zanahorias.
½ cebolla, una hoja de laurel, sal y aceite.
½ chorizo por ración.

Ponemos las alubias a remojo en abundante agua fría la noche anterior a su preparación, para que se hidraten bien. 

En una pota, proporcionada a la cantidad, ponemos las alubias, media cebolla, las zanahorias peladas, una hoja de laurel seca y un chorro de aceite de oliva. 

Cubrimos con agua fría; tienen que estar bien cubiertas para evitar que se suelte la piel pero no en exceso ya que añadiremos más agua a lo largo de la cocción.

Cuando empiecen a hervir agregamos con chorro de agua fría para cortar la cocción; repetimos este paso dos veces más. En Asturias a este proceso se le llama “asustar les fabes” y evita que se despellejen.

Dejamos cocer hasta que estén tiernas vigilando que no queden secas. El tiempo depende fundamentalmente de la calidad de “les fabes”; cuando estén tiernas las salamos.

Para hacer la crema podemos pasarlas por el pasapuré o triturar con la batidora. 

Después a mí me gusta pasarlas por un chino para quitar cualquier resto de piel que tengan y que quede una crema muy fina (no se tarda mucho).


En una sartén ponemos el chorizo, pelado y partido menudo, a fuego medio para que suelte toda la grasa y nos quede crujiente.

¡Y listo!


domingo, 25 de septiembre de 2016

Chuleta de cerdo con salsa de naranja.




Necesitamos para dos:
1 ó 2 chuletas de cerdo, por persona, mejor ibérico o astur-celta.
El zumo de dos naranjas y la piel rallada de una.
2 ó 3 dientes de ajo.
1 cucharada de salsa de soja.
Una cucharada de azúcar moreno.
½ cucharilla de maicena.
2 ó 3 cucharadas de aceite OVE.
Sal y pimienta negra.


En una sartén ponemos el AOVE y los dientes de ajo picados muy menudos.
Salpimentamos las chuletas y cuando el ajo empiece a tomar color las freímos por los dos lados. Las sacamos y reservamos.

En la misma sartén, sin limpiarla, ponemos el zumo de naranja, la cucharada de azúcar y la de salsa de soja; dejamos hervir  1 minuto.

Volvemos a poner las chuletas y todo el jugo que haya soltado; agregamos la maicena disuelta en un pocillo de agua y la piel rallada.

Dejamos cocer uno par de minutos para que espese y…¡listo!

Así de fácil.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Nectarina asada con yogur.





Necesitamos:
Una nectarina por persona.
1 yogur natural normal o griego o una bola de helado.
Azúcar moreno.
Un trocito de mantequilla.
Papel de aluminio.


Lavamos muy bien la fruta y la partimos en gajos más o menos del mismo tamaño.

Cortamos un trozo amplio de papel de aluminio, suficiente para hacer un paquete; untamos el centro con mantequilla y ponemos los trozos de nectarina; espolvoreamos un poco de azúcar moreno.

Cerramos muy bien el paquete haciendo varios dobleces de forma que no escape aire por ningún sitio.

Metemos los paquetes en el horno caliente, a 180º, durante unos 10 minutos. Sí está bien hecho veréis que el paquete se hincha.


Mientras, si usáis yogur normal lo ponéis en un colador para que suelte todo el suero y quede más espeso; si es griego no hace falta este paso.

Podéis mezclar el yogur con lo que más os guste: uvas pasas, trocitos de nuez o de avellana o simplemente dejarlo así.
 
Pasado el tiempo abrimos el paquete ¡con mucho cuidado! hemos construido un pequeño horno y saldrá vapor muy caliente.

Emplatamos y adornamos con azúcar moreno. 

Con helado también queda muy bien, con  ese contraste entre el frío del helado y el templado de la fruta.

Si no queréis encender el horno podéis poner la nectarina en una sartén a fuego suave con la mantequilla y el azúcar hasta que esté blandita.

Un postre muy sencillo y rápido, casi se tarda más en contarlo que en hacerlo. 


domingo, 18 de septiembre de 2016

Bizcocho de jengibre.







Un estupendo bizcocho para el desayuno del domingo.

300 g de harina, 1 sobre de levadura, 150 g de azúcar, 30 g de jengibre fresco rallado, 3 huevos, 150 g de leche, 150 g de aceite de girasol (o de oliva suave) y una pizca de sal.


Tanto los huevos como la leche deben estar a temperatura ambiente.

Tamizamos la harina con la levadura y añadimos una pizca de sal. Tenemos la masa sólida. 

Hacemos la masa líquida: batimos los huevos, que queden bien espumosos; agregamos el azúcar y seguimos batiendo.

Añadimos la leche y el aceite. Rallamos el jengibre y se lo agregamos. 

Cuando está todo bien integrado unimos la masa sólida con la líquida hasta que esté bien homogénea.

Si usas un molde de silicona no hace falta que hagas nada en él; si es metálico úntalo con aceite y espolvorea con harina y sacude el sobrante.

Calienta el horno a 180º y cuécelo hasta que este hecho (ya sabes pincha con una brocheta y si sale limpia está) tardará unos 25minutos.

Puedes cubrirlo con un poco de azúcar molido.

Si no te gusta el jengibre, no hagas este bizcocho porque ¡sabe a jengibre! Cada bocado te deja en el paladar ese “picante” y ese perfume…inconfundible.