sábado, 19 de mayo de 2018

Tarta de zanahoria y coco.



Una tarta muy fácil y rápida de hacer. El único requisito es hacerla el día antes de consumirla porque necesita reposo.

Si no fuera por el color nadie notaría que tiene zanahoria.

Yo la he hecho con sobaos siguiendo la receta que vi en varios blog pero creo que probaré a hacerla con bizcocho casero la próxima vez.



Las cantidades que os pongo son para hacer dos tartas individuales en un molde de 10x10 centímetros. Aumentarlas proporcionalmente si queréis una tarta grande.

Necesitamos:
250 g de zanahoria cruda.
60 g de azúcar, más o menos.
60 g de coco rallado.
Una pizca de sal.
8 sobaos.

Si hacéis tartas individuales necesitaréis aros de la medida que queráis o un molde, mejor rectangular si hacéis una tarta grande.

Empezamos pelando las zanahorias y cociéndolas con el agua justa y una pizca de sal.

Las sacamos cuando estén blandas y dejamos que enfríen. Reservamos el agua de la cocción.

Ponemos las zanahorias y el azúcar en el vaso de la batidora y trituramos; vamos añadiendo pequeñas cantidades del agua que reservamos hasta conseguir una mezcla homogénea y suave, no muy seca. La cantidad de azúcar es variable: la zanahoria es un poco dulce así que vamos probando y agregando hasta que esté a nuestro gusto.

Sacamos esa mezcla a un bol y añadimos el coco.

Para tartas individuales: ponemos el aro en un plato y cubrimos bien el fondo con el sobao, si es necesario partimos trozos de otro para cubrirlo bien. Encima una capa de la crema de zanahoria y coco, otra capa de sobao y acabamos con una de crema.

Espolvoreamos coco y metemos en la nevera unas horas, mejor de un día para otro.

Si hacemos una tarta grande forramos un molde con papel de aluminio que sobresalga por los lados, para poder sacarla y hacemos el mismo proceso: sobaos, crema, sobaos, crema…coco.

Yo el sobao del fondo lo deje con todo el grosor para que hiciera una buena base, pero al que va entre capas de crema le quité un poco de grosor.

Al día siguiente desmoldamos. El sobao estará jugoso porque habrá absorbido el líquido de la crema y tendremos una tarta suave y jugosa, con un color espectacular.


                                             ¡Y listo!
 


domingo, 13 de mayo de 2018

Ensalada de bacalao y pimiento.




Está ensalada puede ser un entrante o un primer plato. Tal como está es estupenda pero admite cambios y añadidos para personalizarla al gusto del comensal.

Yo la próxima vez añadiré, por supuesto, aceitunas y ½ cebolleta fresca. ¿Qué os parece con unos espárragos? ¿ y unas rodajas de zanahoria? ¿y…?



Necesitamos:
Patatas, entre 150/200 g por persona.
1 pimiento rojo, morrón, para asar.
Bacalao fresco, unos 150 g por persona.
Aceitunas negras con hueso ¡no de bote!
Aceite de oliva virgen extra, sal, vinagre de Jerez.

Empezamos cociendo las patatas en trozos grandes. Que queden tiernas pero que no deshagan.

Las escurrimos y las ponemos en una fuente de servir. Antes de que se enfríen las aliñamos con vinagre y aceite al gusto.

A la vez ponemos el pimiento a asar, bien limpio y seco, pintado con aceite, en el horno a 180º hasta que esté asado. Dejamos unos minutos tapado y después lo pelamos.

Lo partimos en tiras y lo añadimos a la fuente de las patatas.

En una sartén con dos cucharadas de aceite ponemos el bacalao, primero por la piel, dejamos 3 ó 4 minutos y damos la vuelta.

En cuanto esté lo sacamos y lo dejamos templar. Quitamos la piel y las posibles espinas; lo desmenuzamos en lascas y lo añadimos a la ensalada.

Yo no puse aceitunas porque no tenía y las de bote me parece corcho enlatado.



                                              ¡Y listo!