martes, 31 de marzo de 2015

Setas con langostinos.




Para compartir, para picar, para acompañar a una cerveza, para esperar  mientras llega a la mesa el plato principal…para disfrutar, si te gustan las setas.

Necesitamos: 

Setas, en este caso Pleurotus ostreatus o seta de ostra.

Langostinos, o gambones o gambas.

Ajo, guindilla, sal y aceite.

Limpiamos muy bien las setas, sin mojarlas, con un papel de cocina.

Ponemos en una sartén un poco, un par de cucharadas, de aceite de oliva virgen; añadimos los ajos picados y la guindilla (opcional, solo si queremos un toque picante) y dejamos que se frían muy poco.

Ponemos las setas, con calor fuerte y dejamos que se hagan por un lado antes de darles la vuelta.

Mientras quitamos las cabezas y los caparazones a los langostinos o gambas, lo que usemos.

Cuando las setas están hechas por los dos lados añadimos los langostinos, con su sal, y damos unas vueltas para que se cocinen; necesitan muy poco tiempo, enseguida cambian de color y están, no conviene pasarse de cocinado porque quedan secos.


Servimos y ponemos unas piedritas de sal y un poco de perejil picado (yo no tenía perejil) sobre las setas.

sábado, 28 de marzo de 2015

Paté de zanahorias y almendras con tortos de maiz.





El paté es una pasta concentrada y de consistencia cremosa adecuada para untar e ideal para aperitivos o cenas frías.

Hoy he preparado un paté vegetal ligero, suave, cremoso y con sabor.

Para untarlo se usa normalmente pan tostado pero hoy lo hemos probado con tortos de maíz. 




Los tortos de maíz son muy tradicionales en Asturias, sobre todo en la zona oriental; los pastores de los Picos de Europa los hacían a diario en las cabañas y en la actualidad muchos restaurantes los sirven con diversos acompañamientos, chorizo, picadillo, huevo frito, queso…





Os pongo el enlace para hacerlos. La única diferencia es que está vez hicimos, con un vaso, pequeños círculos en vez de cubiletes o tortos grandes.





Para el paté necesitamos:

1 cebolla cortada muy fina.
5 zanahorias cortadas en rodajas finas.
Harina de almendra.
Sal, aceite de oliva y laurel.

Saltear la cebolla en un poco de aceite, con una pizca de sal, durante unos 10  minutos.

Añadir las zanahorias, el laurel y cubrir el  fondo de la sartén con agua. Cocer tapado a fuego lento durante unos 15 minutos, hasta que esté tierna.

Quitar el laurel y hacer un puré. 

Terminar añadiendo la almendra molida hasta obtener una consistencia espesa.

Dejar en el frigorífico, reposando, al menos una hora, para que todo se integre bien.

En un recipiente de vidrio o de cristal y tapado con un poco de plástico se conserva 3 ó 4 días en el frigorífico.




Tortos con chorizo, con mermelada, con queso...