viernes, 22 de septiembre de 2017

Lentejas con buñuelos de chorizo.




Sí, después de darle muchas vueltas he decidido hacer unas lentejas con chorizo. Y diréis: ¡Vaya una novedad!

Pues no, no es una novedad pero… le he dado una vuelta a la receta: Los buñuelos de chorizo.
 
Completan el plato y lo transforman en plato único (en mi opinión) ya que por sus ingredientes y por ir fritos “llenan mucho”.



Necesitamos:
Lentejas, unos 80 g por persona.
1 ó 2 ajos puerros.
2 ó 3 zanahorias.
Unos dientes de ajo.
Una hoja de laurel.

Para los buñuelos:
100 g de harina.
1 huevo.
100 g de agua.
1/3 de sobre de levadura, unos 5 g.
Una ramita de perejil, lavado y picado con tijera en trocitos.
1 chorizo de calidad, no muy curado.
Además necesitamos aceite de oliva y sal.

Empezamos haciendo las lentejas, muy ligeras solo con verdura.

En dos o tres cucharadas de aceite sofreímos los dientes de ajo enteros, el puerro picado y las zanahorias peladas y partidas; lo dejamos durante 4 ó 5 minutos y añadimos las lentejas bien lavadas y la hoja de laurel; cubrimos con agua y dejamos cocer despacio hasta que estén tiernas. Probamos de sal y dejamos reposar.

Mientras se hacen las lentejas preparamos la masa para los buñuelos:
Pelamos el chorizo y lo partimos menudo.

Batimos el huevo y agregamos la harina; damos vueltas hasta integrarla totalmente sin grumos; añadimos el agua y la levadura, integramos.

Por último el perejil y el chorizo.

Dejamos reposar la masa en la nevera durante una media hora.

Ponemos abundante aceite en un cazo y vamos friendo cucharadas de masa; cuando está de un lado damos vuelta al buñuelo; lo sacamos a papel absorbente. A mí me salieron 10.

Servimos las lentejas con los buñuelos calentitos.



                                             ¡Y listo!
 

 

martes, 19 de septiembre de 2017

Rollos de calabacín con pasta y verduras.




Verduras + pasta = un plato saludable, ligero, nutritivo, adecuado para todas las edades.

No voy a contaros que hay que comer verduras todos los días, que son sanas y necesarias para nuestra salud, que son adecuadas para mantener el peso ideal, que hay tanta variedad que es casi imposible no encontrar algunas que nos gusten, que…en fin no os lo voy a contar: lo sabéis.

Si añadimos pasta tendremos primer un plato estupendo.

Y si además hacemos una presentación un poco cuidada y original no habrá quien se resista.






Necesitamos:
Pasta, la que más os guste; yo usé cintas. Unos 70/80 g por ración aunque ya sabéis que las cantidades dependen mucho de para quien sea el plato.
Verduras, a elegir. Yo puse zanahoria, cebolla, pimiento verde y/o rojo, brócoli y alcachofas.
Calabacín.
Aceite de oliva y sal.

Empezamos picando la cebolla y el pimiento y poniéndolos a pochar con dos o tres cucharadas de aceite.

Pelamos la zanahoria, la partimos y la cocemos en agua con sal hasta que esté al dente.

Partimos el brócoli en ramitos y también lo hacemos, sin pasarnos de cocción.

Yo usé las alcachofas de bote por lo que solo hay que abrir y escurrir.

Mezclamos todas las verduras en la sartén donde hemos hecho la cebolla y lo cocinamos 1 ó 2 minutos, solo para que se unan bien.

Cocemos la pasta elegida, escurrimos y mezclamos con las verduras.

Con la mandolina sacamos láminas de calabacín; las salamos y las cocinamos en la plancha, con una cucharada de aceite, hasta que estén blandas y un poco doradas.

Vamos a montar el plato: necesitamos un aro de emplatar.

Forramos el interior del aro con unas láminas de calabacín. Rellenamos con la mezcla de pasta y verduras.

Sacamos el aro con cuidado.






                                         ¡Y listo!