domingo, 30 de abril de 2017

Guiso de garbanzos con carne.






Se despide el mes de abril con frío y con lluvia así que, en justa correspondencia, vamos a despedirlo con un guiso de cuchara calentito, sabroso y nutritivo.



Necesitamos:
Garbanzos cocidos y carne guisada. Vamos por partes.

Para los garbanzos necesitamos:
100 g por persona de garbanzos.
Un hueso de jamón.
Dos zanahorias.

Para la carne guisada:
Entre 120/150 g de carne de guisar (morcillo, usé yo).
Ajo, cebolla, pimiento rojo y zanahoria.
½ vaso de vino blanco.
Además aceite de oliva, sal y pimienta.

Empezamos poniendo los garbanzos a remojo, la noche anterior en agua templada.
Hacemos un caldo con el hueso de jamón y las zanahorias; espumamos bien y, cuando hierva, añadimos los garbanzos escurridos del agua de remojo; ponemos sal, con cuidado por el jamón, y dejamos cocer hasta que estén tiernos.

Vamos haciendo la carne. Empezamos salpimentándola y friéndola a fuego fuerte en una cazuela con un poco de aceite; cuando está bien sellada agregamos el ajo, la cebolla, el pimiento rojo y la zanahoria, todo bien picado y dejamos sofreír unos minutos. Añadimos el vino blanco, dejamos evaporar, tapamos y dejamos cocer.

Cuando los garbanzos están y la carne también juntamos los guisos. En la cazuela de la carne vamos añadiendo los garbanzos y el caldo (con cuidado porque puede  que no nos haga falta todo el caldo).

Probamos de sal, tapamos y dejamos cocer todo junto unos 10 ó 15 minutos para que se unan bien los sabores. Apartamos del fuego. Dejamos reposar 5 minutos antes de servirlos.



Por supuesto podemos aprovechar restos que tengamos; también se podría hacer con garbanzos de bote, pero como yo nunca los he usado no me atrevo a recomendarlo. Lo que os recomiendo es cocer más de los que necesitemos y tener en el congelador para improvisar cuando nos haga falta.

Esta idea la vi aquí y os dejo el enlace.

                                    ¡Y Listo!




martes, 25 de abril de 2017

Sándwich de huevo y brócoli.





                                                      Una cena rápida.

Necesitamos:
Una rebanada de pan de molde.
1 huevo.
Unos ramitos de brócoli.
Sal, aceite y salvia.

Yo usé un pan de molde casero, del que todavía no puedo poneros la receta porque tengo mucho que aprender y poco que enseñar en el tema “pan”.
 
No me queda mal, os dejo la foto, pero no acabo de cogerle el punto perfecto: seguiré intentándolo.





Cocemos el brócoli.

Ponemos un poco de aceite en el pan.

Encima un huevo revuelto. Picamos unos hojas de salvia y la agregamos.

Sobre el huevo, el brócoli.



                                                                         ¡Y listo!

miércoles, 19 de abril de 2017

Alboronía o pisto andaluz




La alboronía es un guiso tradicional, un pisto, seguramente el primer pisto.

No pongo las cantidades porque admite ciertas variaciones según lo que tengamos o lo que más nos guste.





Necesitamos:
Cebolla, pelada y picada.
Pimiento rojo y verde picado.
Calabacín, partido en cubitos.
Berenjena, partida en cubitos.
Dientes de ajo laminado.
Tomate pelado y despepitado.
Un puñado de pistachos.
Una cucharadita de canela molida.
Sal.
Aceite de oliva virgen.
Vinagre de Jerez.
Sal y pimienta blanca molida.




Empezamos poniendo en una sartén aceite de oliva virgen extra, el ajo picado, la cebolla y los pimientos en trocitos. 

Rehogamos y cuando empieza a ablandar añadimos la berenjena y el calabacín cortados en dados. 

Seguimos cocinando a fuego lento hasta que las verduras queden tiernas.

Entonces añadimos el tomate y dejamos cocer hasta que quede estofado. 

Cuando esté todo tierno, probamos el punto de sal y pimienta y añadimos vinagre al gusto. 

Dejamos unos minutos más al fuego, ponemos la canela, apagamos y dejamos reposar unos minutos.

Servimos con un puñadito de pistachos.
 





Esta vez fue para acompañar una tapita de jamón, pero tomarlo con lo que más os guste.